
Los pistachos pelados son beneficiosos por su riqueza en fibra, proteínas y grasas saludables, que contribuyen a la salud cardiovascular y al control del colesterol. Son ricos en antioxidantes, vitaminas B (especialmente B6) y minerales como el hierro, el magnesio y el potasio. Ayudan a regular el azúcar en sangre, promueven la pérdida de peso por su efecto saciante, mejoran la salud intestinal, y gracias a su contenido de melatonina, pueden favorecer el sueño.